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Los armarios de los más pequeños necesitan renovarse constantemente porque crecen a un ritmo imparable. Aquí encontrarás una solución brillante y sostenible: una amplísima selección de ropa infantil de segunda mano, desde bodis y pijamas prácticamente a estrenar hasta abrigos y vestidos de firmas reconocidas. Repasa los anuncios que tienes justo abajo, filtra por tallas y llena su vestidor de prendas impecables y llenas de estilo de una forma totalmente inteligente.
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Renovar el armario de los peques acudiendo al mercado de ocasión es una decisión fantástica. La realidad es que, durante los primeros años, mucha de esta ropa se queda pequeña habiéndosela puesto apenas tres o cuatro veces, especialmente las prendas de abrigo o los trajes para eventos. Como alguien que lleva mucho tiempo seleccionando lotes infantiles, te aseguro que es posible vestirles de manera impecable. El gran secreto está en saber identificar las marcas del trote diario en las fotos antes de dar tu confirmación al vendedor.
Las manchas en la ropa infantil juegan en otra liga. Los restos de purés de fruta, las témperas del colegio o el césped del parque se incrustan en las fibras de una manera brutal. Por eso, no te conformes con fotos tomadas desde lejos o de las prendas dobladas en un montón; pide siempre ver los artículos bien extendidos.
El algodón grueso, la pana o la tela vaquera soportan batallas constantes sin inmutarse. En cambio, con la lana y las mezclas acrílicas debes prestar especial atención. Si notas en las imágenes que un chaquetón de punto tiene la lana muy apelmazada o cubierta de bolitas (pilling), significa que lo han lavado a demasiada temperatura o que ha sufrido muchísima fricción. Esa prenda ya no es suave y probablemente pique. Los forros polares también tienden a resecarse, perdiendo esa esponjosidad típica de cuando salen de la tienda.
El mayor reto al comprar ropa para niños sin probársela es fiarse de la edad de la etiqueta. Un "12-18 meses" de una firma del norte de Europa suele tallar enorme, mientras que en marcas locales puede quedarle pequeño a un bebé de 10 meses. No te la juegues a las adivinanzas: pide siempre que te midan en centímetros el largo total y el ancho de axila a axila.